Presentación de la columna de las Marchas de la Dignidad que partirá desde Alicante y llegará a Madrid el 22 de marzo

“…lo fundamental del país tiene que volver a ser público, lo fundamental del país hay que expropiarlo (…) hay que decirle a la Troika que no pagamos (…)”

Este jueves 13 de febrero ha tenido lugar la presentación de la columna de las Marchas de la Dignidad que partirá desde Alicante y llegará, como todas, a Madrid el 22 M.

El acto, en la Plaza de la Muntanyeta, que comenzó alrededor de las 19 horas, tuvo una rueda de prensa previa con la intervención de Diego Cañamero, quien señaló en la misma que “hay dos etapas importantes, una andando y otra la llegada a Madrid”, señalando así lo importante tanto de la marcha en sí como de la manifestación y actos que tengan lugar en Madrid, que se pretende sea un “hervidero colectivo” frente a los políticos “que arremeten contra el pueblo” y quienes controlan la economía, un diez por cierto que “no ha dado un palo al agua en su vida”.

Ya en la presentación del acto se habló de la corrupción política, la deuda del Ayuntamiento de Alicante y situando “no al pagament del dubte odiós e il·legítim, no a les retallades, no a la Troika, no a la repressió. Per un treball digne, serveis públics per a totes i tots, dret a un habitatge per a tothom”. Prosiguieron hablando de que “en términos generales nos están imponiendo un nuevo modelo social, en base a las desigualdades, la precariedad y la represión. Están aprovechando una crisis que el propio sistema financiero ha creado, y estos dos últimos gobiernos han puesto sobre las espaldas de los contribuyentes, es decir, de todos nosotros, los trabajadores, que somos quienes más impuestos pagamos, el peso del rescate a los bancos, las consecuencias tanto de la mala gestión como de la corrupción (…)”.

El siguiente tema a tratar fue la educación, poniéndose de relieve la falta de personal, el campo tan amplio de negocio que supone la educación para las empresas, en lo que va a suponer una educación de dos niveles, una para la clase trabajadora y otra para la élite.

Más adelante intervino un representante de la Plataforma en Defensa de la Ley de Dependencia, quien hablo de la situación vergonzosa que están sufriendo y cómo les están afectando los recortes, siendo “víctimes d’una ideologia quasi fascista”.

El militante de la Plataforma por la Discapacidad en Marcha, Agripa, señaló: “en sí nosotros, las personas con discapacidad intelectual, física, enfermedades raras, enfermedades mentales, menores, en sí no somos problemáticos. Los problemáticos y la problemática reside y estriba en el partido impopular, en el partido genocida, terrorista y criminal como es el Partido Popular”, “no somos clase media, somos clase trabajadora y como clase trabajadora tenemos que defender nuestros derechos”.

José Coy comenzó acordándose de “la gente de Extremadura, que el otro día en una acción de desobediencia civil se metió en la tele” y los/as detenidos/as que estuvieron casi 24 horas en los calabozos: “lo que viene es esto, lo que viene es represión, lo que viene es una predictadura, porque la ley antiprotesta la han hecho para que tengamos miedo: miedo a las multas, miedo a las detenciones, y el problema que ellos tienen es que esa ley antiprotesta la hacen porque ellos nos tienen miedo”. “Llega un momento a lo largo de la Historia en que los ciudadanos y ciudadanas, en que los pueblos se levantan, y ese momento tiene que llegar ya”, siendo necesario que las distintas luchas se unan: “tenemos que hacer que confluya la resistencia, tenemos que ir juntándonos poco a poco, de una forma masiva y contundente, porque los tiempos actuales están demostrando que sí se puede”. “En este país hay seis millones de parados porque los parados no están unidos, el día que los parados nos unamos, que nos tiremos a las carreteras, que nos tiremos a las vías del tren, que nos tiremos a cortar las autovías, que nos tiremos a parar los aviones de los aeropuertos: ese día el Gobierno empezará a mirar a la gente. Y soluciones las hay (…) lo fundamental del país tiene que volver a ser público, lo fundamental del país hay que expropiarlo (…) hay que decirle a la Troika que no pagamos (…)”. Más adelante argumentaría a favor de la amnistía hipotecaría, para acabar con la problemática de los desahucios, y posteriormente puso de ejemplo a los países de América Latina: “Ecuador salió de la crisis gracias al yo no pago, Argentina salió de la crisis gracias al yo no pago, Bolivia salió de la crisis gracias al yo no pago” frente a nuestra Europa, que es “una Europa de los mercaderes, es una Europa de los especuladores (…)”. Acabaría diciendo que el 22 M “es el inicio, no el fin de nada” así como que “este es el movimiento del pueblo, organizado por el pueblo”.

Diego Cañamero, último orador, comenzó diciendo que “la gran responsabilidad histórica que tiene el movimiento obrero en estos momentos es solamente una: la unidad. La unidad para tomar las calles, la unidad para convertir en parlamento del pueblo las casas y las calles: esa es la gran responsabilidad de la gente de izquierdas”, “mientras no seamos capaces de sacar a la calle la mayoría silenciosa (…) si esa gente no se levanta, y no nos levantamos todos, el 80%, no vamos a derrotar a este Gobierno y a estas injusticias”. Puso de relieve la necesidad de la unidad de la lucha, para que el Gobierno no derrote las luchas sectoriales: “la izquierda tiene que tener claro que no podemos entretenernos ni en los discursos, ni en las comas ni en los manifiestos: tenemos que peinar todos los barrios, tenemos que ir a todos los centros de trabajo, tenemos que ir a los hospitales, a los colegios, a los mercadillos (…) para que esa mayoría silenciosa se rebele contra las injusticias”. “No importa la bandera que llevemos, no importa de qué colectivo seamos, no importa porque cuando el paro o la injusticia llama a tu puerta no pregunta de qué partido eres ni a qué partido has votado”. “Tenemos que derrotar a este Gobierno, porque este Gobierno no nos representa (…) promete una cosa y hace otra (…) son los que nos gobiernan los que nos derrotaron en la Guerra Civil, son los descendientes de los franquistas, son los que dejaron a nuestros padres y a nuestros abuelos en las cunetas con el tiro en la nuca”. Finalizaría diciendo “hace falta la revolución de los pueblos, la rebelión de los pueblos”.

Con alrededor de cuatrocientas personas, y casi una hora después, al grito de “el pueblo unido jamás será vencido” finalizó el acto.

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