La justicia contra Grimau

Bajo el franquismo y bajo la dictadura de la burguesía la justicia da la espalda a Grimau.

Traicionado, Julián Grimau es detenido en noviembre de 1962. Dirigente del Partido Comunista de España, Grimau es juzgado y condenado a muerte al no morir durante las torturas, justificadas con el correspondiente montaje policial –con la típica caída por la ventana incluida- habitual en la historia y habitual en el presente.

Estado español, 1990. Más de diez años han transcurrido desde el final de la dictadura, pero como la justicia es justicia política y no una abstracción quienes cometieron crímenes y sostuvieron la dictadura fascista y franquista no han sido juzgadas/os. Amnistía, lo llaman: la amnistía orquestada por el poder para amnistiar al poder. Y Manuel Fraga alcanza en 1990 la presidencia de la Junta de Galicia. Fraga, el encargado de diseñar una campaña para justificar el asesinato de Grimau, el que cuando le llegó el turno levantó la mano para que su voto se sumase a favor de la ejecución en el Consejo de Ministros del 19 de abril de 1963.

Ese año de 1990 se pide la revisión de la condena a Julián Grimau. Entonces, casi treinta años después se hará justicia: la justicia de la Constitución de 1978, la justicia de la España de hoy, la justicia de siempre, la justicia de la burguesía: se vuelve a condenar a Grimau, se niega la revisión de la condena.

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