La fotografía y la política

El mundo de la fotografía y el de la política no son tan distintos. Entre las miles de opiniones sobre cámaras y objetivos la mayoría no dicen nada. Algunas no dicen nada porque dominan el arte de llenar páginas y páginas sin que las cientos de palabras –o miles- tengan contenido alguno. Otras no dicen nada porque quedan bien con todo aquello que someten a crítica. Como el que iba de rojo y acabó en El País para hacer críticas de vinos en los que todos, por alguna increíble razón, son recomendables. Nunca leí una crítica en la que un vino saliese mal parado.

En la política ocurre igual: tantas páginas –¡tantas personas!- que nunca dicen nada, o que dicen lo de siempre –lo que nunca ha llevado a ningún sitio-.

El problema, dicen ahora algunas personas que se creen lúcidas, es que no se habla de paro sino de Catalunya. Disculpen: el problema es que no se habla de Catalunya en términos de clase, el problema es que son incapaces de ver la potencialidad revolucionaria de aquello que acontece en Catalunya. ¿Quieren hablar de paro y de pobreza? ¡Pero si cuando hablan de paro y de pobreza tampoco son capaces de enfocar el asunto! Y tan ineptas e ineptos son que, al final, quien ha salido fortalecido de la crisis del capital ha sido el bloque dominante.

Y me disculpan otra cosita, que hace tiempo que no escribo: quien prepara el camino al fascismo no es la derecha que le consiente, ni la socialdemocracia ni… quien prepara el camino al fascismo son quienes desde la izquierda son incapaces de enfrentar el capitalismo y sus mecanismos de reproducción. Es la decepción de la izquierda, esa que representáis, la que al final hace que la clase trabajadora –ese elemento que, digan lo que digan las/os gafapastas, mueve el país y es más tangible que la clase media, la ciudadanía y los términos postmodernos que huyen de la lucha de clases y que huyen, al fin y al cabo, de la realidad y de enfrentarla- busque la solución a sus problemas materiales en otras coordenadas.

Así que, en estos tiempos en los que gentes que iban de rojas caen en cuanto pisan una concejalía, los ayuntamientos del cambio reprimen manteros y aumentan las multas por esto y aquello para seguir exprimiendo al pueblo, y las alternativas parecen desaparecer, ¿qué mejor que sacar algunas imágenes del mundo que nos rodea? Espero que os hayan gustado.

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