Encontrando pedacitos de Historia

A lo largo de toda la costa esmeraldeña puedes encontrar vestigios de culturas precolombinas.

No hay indicación alguna: subimos por lo que algún día fue una escalera, hoy falta de bastantes peldaños, hasta lo alto de un montículo.

A lo lejos el sol rojo se pone entre árboles y pide a gritos ser fotografiado: la imagen podría abrir portadas de revistas turísticas. El decorado se completa con una playa desierta llena de troncos de árbol que parecen no importar: los ríos los arrastran hasta el mar, y este los devuelve a tierra firme, convirtiéndose la playa en su nuevo hogar. De espaldas a la costa el bosque se hace presente: estamos en una provincia verde, llena de ríos, de naturaleza y de vida, y además estamos cerca de Majagual, el lugar con los manglares más altos del mundo.

Desde este montículo observamos dos piscinas camaroneras en mitad del bosque. Aquí son habituales estas enormes extensiones en las que crece un crustáceo que ha alcanzado el primer lugar, al margen de la industria petrolera, en ingresos por exportaciones para el Ecuador.

Y entramos a una cabaña de madera donde al poner los pies en el interior cientos de piezas arqueológicas pugnan por llamar nuestra atención: hace más de 2500 años la cultura de La Tolita se extendía por las actuales costas ecuatoriana y colombiana. Hoy, aquí, en esta cabaña que recibe el nombre de Museo San Rafael, bajo el polvo y entre telas de araña una parte de los tesoros del actual Ecuador lucha por no caer en el olvido. En el bosque que desde aquí se ve, antes de que hubiese piscinas camaroneras, había cientos de piezas que fueron destruidas y pérdidas para siempre: era, nos dice Simisterra –responsable del “museo”-, un cementerio.

Bajo la tierra, bajo el lodo y bajo el agua, en las islas y en el continente: la costa esmeraldeña está llena de restos arqueológicos de una cultura poco estudiada pero que parece haber sido importante para el desarrollo de las posteriores sociedades que aquí han tenido lugar. Además, cuentan que la cultura tolita fue la primera en trabajar el platino, más de 2000 años antes de que lo hiciera Europa –y es que el platino se encontró nuevamente, desaparecido el saber antiguo, en tierras próximas a la cultura Tolita, en la costa de lo que hoy es Colombia, desde donde se llevó a Europa en 1735-.

Aquí, entre Montalvo y Lagarto, en África, nos encontramos esta cabaña, este “museo”. Son cientos de piezas que si no fuese por el esfuerzo de Arquímedes Simisterra –durante los últimos 28 años- hoy se habrían perdido para siempre. Pero este no es un caso extraño: a lo largo de toda la costa puedes encontrar restos arqueológicos, y en las islas del norte, como la propia isla de La Tolita, no necesitas más que pocos minutos para encontrar alguna pieza.

La recuperación del patrimonio histórico, la recuperación de la Historia del Ecuador antes de ser el Ecuador, es tarea pendiente de la Revolución Ciudadana.

 

Un pensamiento en “Encontrando pedacitos de Historia

  1. Celsy Leonor Charcopa Angulo

    Interesante artículo de nuestra querida ” tierra verde” Esmeraldas, sería muy bueno que el gobierno le de el interés debido a nuestra historia y rescatara toda esta linda cultura esmeraldeña.

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