El Aberri Eguna no son las elecciones

Sobre el Aberri Eguna…

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Este Aberri Eguna ha sido muy significativo de lo que es la realidad política y social en Euskal Herria y en el conjunto del Estado español.

El PP y el PSE-EE PSOE no juegan. El EAJ-PNV cumple su papel muy bien: miles de personas acudieron a la cita que tuvo lugar en Bilbo. Garantiza el continuismo que no pueden asegurar PP y PSE-EE PSOE.

La izquierda abertzale moviliza, aunque se encuentra perdida: querámoslo o no hasta hace relativamente poco no tenía permitido integrarse dentro de la estructura del Estado español. La realidad material, aquí también, condiciona las posturas políticas, y cuando la realidad material está acentuada entre otras cosas por presas/os, desaparecidas/os, torturadas/os y asesinadas/os no es fácil mantener la independencia en el terreno en el que más importante es la independencia: el ideológico. De esta forma el EAJ-PNV se atreve a preguntarle a la izquierda abertzale qué predomina: el componente izquierda o el abertzale. Se trata de liquidar lo que queda de izquierda para que reine, por completo, la confusión y el único fin sea la irrealizable patria vasca del EAJ-PNV.

Y Ahal Dugu-Podemos en Donosti –con la de lugares que hay en Euskal Herria- reúne a poco más de cincuenta personas. Nada más que añadir.

Ezker Anitza-IU cumple a la perfección su papel: no está y no se la espera, pero podría haber estado y habría quien la habría recibido bien. Vamos, que, como el resto de Izquierda Unida, no se entera de qué va el tema.

Los resultados electorales que tengan lugar recientemente nos mostrarán una realidad política que poco tendrá que ver con la realidad social, como poco han tenido que ver los resultados de diciembre.

El momento más aplaudido en el Aberri Eguna fue aquel en el que se habló en castellano y se llamó a la unidad de los pueblos para construir una República Vasca entre todas/os. Lo reflejen o no los medios, guste o no a las hijas e hijos de las ikastolas, esa es la realidad que quienes asistieron quieren ver empujar. Guste o no Ezker Anitza-IU no quiere aparecer cuando hace falta –como organización de izquierdas: cuando le hizo falta al sistema bien que apareció para gobernar con el EAJ-PNV-. Guste o no nadie acudió a Donosti porque Ahal Dugu-Podemos no existe más allá de la realidad virtual y mediática.

Resolver la ecuación con todos estos elementos no es fácil, pero el resultado no le gustaría ni al PP, ni al PSE-EE PSOE, ni al EAJ-PNV. Probablemente, tampoco gustaría el resultado a Ahal Dugu-Podemos, Ezker Anitza-IU ni a la izquierda abertzale, pero este sería otro problema cualitativamente distinto. Gustaría, probablemente y aunque en apariencia sea paradójico, a una mayoría electoral. La pregunta es, entonces, quién tiene más fuerza social para prevalecer en lo social: puede que el Aberri Eguna haya sido –como ha sido hasta ahora-, esclarecedor.

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